martes, mayo 16, 2006

Austria, Irlanda, España y Reino Unido superaron en 2005 el volumen de emisiones de CO2 asignadas

Fundación Entorno. 16 de mayo

Las instalaciones y plantas industriales de cuatro Estados miembros, Austria, Irlanda, España y Reino Unido, superaron en 2005 el volumen de emisiones de dióxido de carbono (CO2) asignadas por sus respectivos Gobiernos. Según el balance de la Comisión Europea, sobre el año en funcionamiento del esquema de comercio de emisiones de la UE, 8.930 instalaciones han cumplido con sus obligaciones de notificar para el 30 de abril sus resultados. De las que notificaron en el plazo establecido, 849 no han presentado toda la información requerida.

España emitió durante 2005 un total de 8.817.256 toneladas de CO2 más de las que notificaron para ese año las autoridades españolas a la Comisión Europea dentro del esquema de comercio de derechos de emisión. Según los datos presentados ayer por el Ejecutivo comunitario, la emisión real de las 800 instalaciones españolas incluidas en el esquema de comercio de emisiones fue de 181.063.141 toneladas, frente a las 172.245.885 previstas y las 162.111.391 de media del período 2005-2007.

Junto a España, también las empresas de Austria, Irlanda y Reino Unido emitieron más dióxido de carbono del asignado. Sin embargo, la tendencia general del resto de países es que se emitieron menos toneladas de CO2 de las asignadas inicialmente por los Gobiernos. Una situación que pone de manifiesto una posible 'sobreasignación' de derechos de emisión, que la Comisión Europea analizará ahora caso por caso e 'instalación por instalación' para determinar si esto podría limitar la eficacia del sistema en el cumplimiento de los objetivos del Protocolo de Kyoto.



De los 25 Estados miembros, sólo siete países -Austria, Estonia, Finlandia, Irlanda, Holanda, República Checa y Eslovenia- verificaron el 100% de las instalaciones incluidas en el esquema de comercio de emisiones. Los demás países registraron un porcentaje de en torno a un 99%. Éste es el caso de España donde el 99,1% de las instalaciones fueron verificadas. España, junto con República Checa, Francia y Eslovaquia, sigue bajo la lupa de Bruselas porque algunos de los datos entregados, según reconoció Artur Runge-Metzger, jefe de la unidad de Clima, Ozono y Energía, de la Comisión Europea, podrían ser 'erróneos'.

'Hay algunos casos donde todavía tenemos que evaluar la situación', explicó Runge-Metzger. El problema, según especificó, es que una decena de empresas no han facilitado todavía todos los datos solicitados. Este experto de la Comisión Europea añadió, sin embargo, que se trata de un 'problema técnico' y que España está en la línea del esquema de comercio de emisiones. Esto significa que, por el momento, no se podrá consultar la lista de empresas españolas y sus emisiones.

Menos emisiones

El balance presentado por la Comisión Europea incluye los datos de las emisiones registradas en los 21 Estados miembros que aplican hoy día este esquema. Es decir, todos los países salvo Polonia, Malta, Luxemburgo y Chipre. Según el informe presentado, las 9.420 instalaciones controladas en la UE emitieron 1.785,3 millones de toneladas en 2005, menos de los 1.829,5 millones inicialmente previstos de media para el período 2005-2007. 'Son menores de lo inicialmente previsto. En principio sería positivo para el medio ambiente, pero hay que ser muy cautos porque detrás de esta reducción podría haber muchas razones', explicó Runge-Metzger.

Entre los motivos para explicar el menor volumen de emisiones, la Comisión Europea hizo referencia al aumento de los precios de la energía que podría haber llevado a los ciudadanos a ser más cuidadosos con la energía que consumen; al invierno de 2005, menos frío que el del año pasado; a lo lluvioso que fue; o incluso a que algunas instalaciones habrían cerrado para hacer su revisión regular.

'En suma, lo que hay que hacer es analizar instalación por instalación lo que haremos en las próximas semanas. Pero este informe es importante porque es la primera vez que tenemos datos sobre las emisiones que producen las instalaciones en la Unión Europea', valoró el experto comunitario.

Un año de funcionamiento

El esquema de comercio de emisiones comenzó a funcionar el 1 de enero de 2005. A través del mismo, los Gobiernos conceden a las instalaciones industriales un volumen determinado de emisiones de CO2 de forma anual. No obstante, las empresas o instalaciones que mantienen sus emisiones por debajo del volumen asignado pueden vender la diferencia a las empresas que emiten más de lo que les fue concedido. Según el sistema, al final de cada ejercicio las empresas tienen que notificar el volumen de emisiones del año, un informe de verificación independiente y remitirlo a las autoridades nacionales antes del 31 de marzo.

Para el 30 de abril, la empresa tiene que presentar el número equivalente de concesiones de emisión con sus emisiones verificadas en el año anterior. Las empresas que presentan datos sobre un número insuficiente de concesiones para cubrir sus emisiones tienen que pagar una sanción económica de 40 euros al Estado miembro concernido. El círculo que evalúa el cumplimiento anual se cierra con la publicación de los datos de emisiones facilitada por cada instalación el 15 de mayo.

Para más información sobre el esquema:

http://ec.europa.eu/comm/environment/climat/emission.htm